domingo, 15 de marzo de 2015

Voces que gritan

“La reconocen por la sonrisa y por el brillo en los ojos, sin embargo, decidió alzar su voz para contar una historia, la suya y la de las miles de mujeres que sin quererlo se convirtieron en víctimas de la violencia sexual en Colombia.

                                        
A sus veinte años, es una mujer decidida, sabe que tiene el mundo por delante, sus amigas dicen que es una berraca, pero ella solo se considera una persona normal que trata de salir adelante y de olvidar un pasado que aún lleva a cuestas.

Alejandra García, nunca imaginó que sería abusada sexualmente por el compañero sentimental de su madre, quien se convertiría en su padrastro, una persona de la que nunca desconfió hasta que los motivos sobraron. Tenía once años cuando este suceso le marco la vida. 


Las sesiones de terapia le han ayudado a superar este trauma, sin embargo, muchos de sus recuerdos son lagunas en blanco, producto de aquellos momentos que quiso olvidar, y borrar de su mente y su cuerpo.  Alejandra narró algunos de esos sucesos que aún recuerda claramente, esta mujer, nunca pensó que estar bajo la custodia de su madre la llevaría a vivir aquel infierno. La historia de un maltrato que termino cuando decidió hablar con su abuela materna y abandonar la casa en la que residía.


Ella, una joven devota de la virgen, tiene una fe ciega en la justicia, sin embargo, más que en la justicia de los hombres (Vea:Sí a la cadena perpetua para violadores de niños), en la justicia divina.
Contacta el ICBF si conoces algún menor de edad que sea víctima de esta situación, y ayúdanos a evitar que más casos como este se sigan presentado. (Vea: Lucia, una historia de abuso sexual infantil

Publicado por: Ruth Johanna Vivas Quintero
                        Javier Andrés Carrillo García
                        Gabriela Andrea Ortiz Matajira

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